Camino a Madagascar


Vuelo hacia Madagascar. Curiosidad siento por un país del que unos me hablan maravillas (la mayor isla de África, la cuarta del mundo, la de mayor biodiversidad; un territorio que se diría estuvo pegado al continente hace nada y se separó un buen día; lo africano y lo asiático, unidos…) y otros, horrores (deforestación, pobreza, suciedad, turbulencias políticas siempre y también en estos mismos días…). No son muchos, no. Porque pronuncias el nombre del país y la mayoría va directamente al comentario sobre la películita homónima de marras de nuevo en las pantallas (hartos están en el lugar con el asunto cinematográfico, he de decir). No importa. Una mirada nunca es igual a otra, así que conviene abrir bien los ojos, me digo, para poderlo contar en lo grande y en lo pequeño. Y el detalle ahora mismo una sola palabra: peste. Hay un brote en el país, 50 muertos en 119 casos. Interesante proporción.

Tratamiento: pensamiento positivo. El otro, el químico, si no se recibe en 24 horas puede provocar un daño que no vamos a mencionar aunque lo digan las recomendaciones médicas del ministerio (gracias Raquel, de UNICEF, ¡me he tranquilizado mucho, mucho!). Y controlar las pulgas. ¡Ratas, huyan de mí!

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Voy de la mano de la agencia alemana de Cooperación Internacional, GIZ, así que vuelo con Lufthansa, vía Frankfurt desde Madrid. Es decir debo dirigirme primero hacia el Norte, para luego retroceder, volver a cruzar cielo español y entrar al africano. Las comunicaciones. Eso ya da idea. Un total de 24 horas encerrada en un chisme enorme a motor, que se levanta y vuela. Mi fascinación por tal logro humano es infinita, lo confieso. Me emociono, al ascender, en cada vuelo. Creo que tal fascinación por la altura debe ser genética. Y sin duda muy útil: para ser viajero de primera hay que saber y poder roncar plácidamente en los vuelos. Yo lo hago, doy gracias a mi herencia, aunque ahora las piernas me han empezado a fallar. Se duermen por su cuenta. Y dicen que tal cosa no es buena. La edad. Y las millas: cinco continentes van. Países: 53 cuento con este al que me dirijo. Me entretuve en señalarlos en el mapa de la revista de la compañía SouthAfrican Airways (Sabuwona, muy buena, por cierto). Los he ido dejando pasar por mi memoria mientras avanzábamos hacia el Sur, como en una cámara del tiempo: Francia, Inglaterra, Irlanda, Holanda, Rusia, Bulgaria, Suiza, Grecia, Turquía, Siria, Jordania, Estados Unidos, Egipto, Colombia, Argentina, Senegal, Marruecos, Ghana, Malí, Camerún, Sierra Leona, Kenia, Mozambique, Australia… y así. Seguir leyendo Camino a Madagascar

Brumm, Brumm, Brumm, la canción de Volkswagen


Brumm, brumm, brumm. Diesel brumm herum.
Stink nur aus in Wald und Heide, Dobrindt tut dir nichts zuleide.
Brumm, brumm, brumm. Diesel brumm herum.
Leicht ist es, hier zu betrügen,
Kontrolleure anzulügen,
wo ein Autofetischist der Verkehrsminister ist.
Brumm, brumm, brumm. Diesel brumm herum.
Doch die Amis war‘n nicht blöde,
Prüften selbst die Stickoxide,
Golf, Passat und Tiguan, auch Audi, Skoda sind jetzt dran.
Dumm, dumm, dumm. VW druckst jetzt herum.
Hopp, hopp, hopp, der Dobrindt läuft Galopp.
Aus Angst, er ist bald selber dran,
gibt er schnell den Saubermann,
Muss jetzt auf entschlossen machen,
Diesel kann da nur noch lachen.
Hopp, hopp, hopp, der Dobrindt läuft Galopp.
Beide haben viel gemein.
Das „D“, das ist es nicht allein,
Gaben sich als Verkaufsschlager,
Leider sind‘s Totalversager.
Hopp, Hopp, Hopp beide sind ein Flopp
Dabei ist das doch nicht schwer,
Problem ist die Betriebs-Software.
Daher wohl das Beste wär:
Beide raus aus dem Verkehr!
Brumm, brumm, brumm, das wär gar nicht dumm.

Ese otro lado oscuro del amor


Hoy saltó Vimeo en mi móvil sin venir a cuento, quizá porque hace mucho, mucho tiempo que no entro a mirar, que no lo uso. Y es una pena, porque ofrece gran variedad. Hoy caí lo primero en esta historia de amor sobre el amor. Una que habla de cuán complicado es encontrar la persona adecuada, cuán complicada es la convivencia; de cómo los sueños (sobre lo que son o deben ser los otros u otras) pueden jugarte una mala pasada. Realizado por The School of Life, ese estupendo proyecto de Alain De Botton, al que fuí a visitar un día (mira aquí: Escuela de vida y de calor)
el vídeo lo firma la ilustradora Hannah Jacobs, a la que se puede seguir aquí la pista: http://www.hellohannahjacobs.com

Iñárritu revisitado


El texto que sigue se tituló “En la tierra de Babel” y fue publicada en 2006 en El País Semanal. Acabo de descubrir que está volcada en formato digital, algo que yo ignoraba (no toda la revista se puede encontrar en tal formato). Sucede, además, que cuando cambió el editor del periódico hace unos años, todos los artículos antiguos perdieron sus Me gusta, sus compartidos, sus estadísticas… Y las piezas están colgadas ahí como ramas de un árbol desnudo, sin hojas, sin enlaces, sin artículos hermanos, amigos, recomendados… Pero, si es triste ver los ceros puestos al lado de todas la redes sociales, también produce tal cosa cierta sensación de actualidad, de frescura… Como si el tiempo se hubiera detenido en ese año y el artículo acabara de publicarse en este mismo instante. Es en ese cruce, en esa babel de espacios temporales que lo cuelgo aquí y lo comparto.

Entre otras, porque ahora hay dos poderosas razones:

1. que los honores están llamando a la puerta de Iñárritu con Birdman en los Oscar

2. que alguien tan grande como Jan Martínez Ahrens, hoy delegado de El País en México, ha descubierto la Fórmula Iñárritu, y vuelve de nuevo a contar apasionadamente de su vida y obra en El País Semanal

Iñárritu en los ensayos de 'Babel' junto a Brad Pitt y Cate Blanchet, en una imagen recogida en el libro de Taschen sobre la película
Iñárritu en los ensayos de ‘Babel’ junto a Brad Pitt y Cate Blanchet, en una imagen recogida en el libro de Taschen sobre la película

En la tierra de Babel

No es la felicidad, sino el dolor, lo que nos hace iguales. Lo cuenta Babel, la última película del director mexicano Alejandro González Iñárritu sobre familia y relaciones, su tema más querido. Babel echa el cierre a una trilogía que incluye Amores perros y 21 gramos. Una obra compuesta que se ha ido desplazando de escenario al ritmo del espíritu de nómada impenitente de su director: México, en la primera ocasión; Estados Unidos, luego; el mundo entero, en esta última entrega de título bíblico y ambiciosa estructura visual y argumental, en la que han participado desde una superestrella (Brad Pitt) hasta decenas de actores no profesionales que nunca habían oído ni hablar de Hollywood.

Rodada en cuatro países, Babel cuenta otras tantas historias en varias lenguas y culturas, explora tres niveles de relaciones entre sus personajes (lo local, lo nacional, lo global) y plantea una realidad: es mucho más lo que une a la gente de este mundo que lo que nos separa. La infelicidad, la incomunicación, la incapacidad de amar o ser amado… nos devastan a todos, en todas partes. Basta mirar alrededor; basta escuchar; basta atender al otro para ver.

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Un paseo corto por Madagascar


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Libertad (o no) en Internet


Infographic: Where Internet Freedom Is (Far From) Reality | Statista

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El Principito en película


Un, dos, tres… trago


Me vais a perdonar. Lo tengo que guardar como un tesoro. Chandelier. Me fascina. La canción, la coreografía, el ambiente de locura de una alcohólica encerrada en sí misma y la interpretación increíble de la bailarina, de 12 años, Maddie Ziegler.

El tango que es triste himno eterno


Volví a escuchar esta canción casualmente hace unos días en Buenos Aires, y la he recordado hoy de nuevo por distintos motivos. Y al repasar la letra de principio a fin, de este tango entre los tangos, no puedo menos que quitarme el sombrero, una vez más, ante Enrique Santos Discépolo. Él fue quién, allá por 1934, escribió estas palabras, verdadera crónica política universal en apenas tres minutos, convirtiéndolas no sólo en uno de los tangos fundamentales, sino también en un himno histórico. Y de un tiempo eterno, se diría,  pues consigue la mejor definición que he escuchado últimamente de este mundo nuestro, impostor y miserable. Algo que, como se ve en los acontecimientos que nos rodean, no ha perdido actualidad así que pase un siglo. Parece recién escrito para la España de hoy.
Merece la pena guardar la letra y repasarla cada día, si queda alguna duda. La comparto aquí, junto a un vídeo de cómo se gestó y lo que ha significado esta obra maestra.

Cambalache
Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé…
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé…
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos…
¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!…
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!…

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y “La Mignón”,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín…
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón…

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!…
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labora
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley… 

Un sueño desde el suburbio


Ikea, Apple y el libro


 

Dicen que parodia a Apple pero, ¿no se parece un poco/bastante la nueva campaña viral de Ikea con esta otra (ver debajo) de leerestademoda en Youtube de 2010 de la que os hablamos en este blog hace siglos en la entrada titulada El libro y sus imitadores…? En la página de estos últimos ya corren, naturalmente, los comentarios… 

 

La nieta de Wilson Khalifa


Chema Caballero nos trajo su rostro desde Sudan del Sur en una crónica que escribió para Planeta Futuro. Hay dos imágenes de ella, acompañando al texto. Es la única niña que no llora,tranquila, coqueta, adornada con una peluca con mechas. La foto de la nieta de Khalifa mientras es vacunada de la polio es más que una fotografía… Es una actitud ante la vida.10311131_324656304351043_939478792_n

Nos gusta caminar


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La fotografía es de Álfredo Cáliz y está tomada en Sierra Leona, durante el segundo viaje que hicimos juntos a este país. Ahora él se encuentra de nuevo por África. Esta vez sin mí. Y lo siento tanto. De él hablé hace no mucho en el blog África No Es Un País cuando presentó un vídeo autobiográfico para un proyecto que tenía entre manos. Lo tituló Me gusta caminar. Hoy lo he recordado. Lo pego aquí.

Las vidas que vivimos (3)


Desde que desapareció Petra, la vida ya no ha vuelto a ser la misma. Sigue adelante, sí. Pero distinta. Hay como un agujero, un silencio, un aire que pasa y nos detiene a todos en medio de una conversación. Hay una ausencia presente. Quien tenga muertos queridos y cercanos sabrá a qué me refiero si digo que algunos muertos permanecen muy vivos por mucho tiempo… A veces, siempre. Que algunos muertos son eternos.

Las otras hablan entre sí de sus cosas. Yo las escucho en silencio mientras ordeno los libros en el pequeño mostrador que me he inventado con telas de colores. Mientras coloco bien delante un viejo ejemplar de Alice Munro muy subrayado, que encontré en castellano en uno de los mercadillos de Berlín, las oigo comentar cosas cotidianas, insignificantes. Y siento como el frío del recuerdo y la falta del otro se acopla primero en mis pensamientos y luego se cuela en mi cuerpo, en mis huesos, aunque sea aún verano. Siento la muerte cerca. Todos la sentimos, pero preferimos no verla. Es como una tristeza subterránea, un ahogo en un momento dado, entre palabra y palabra… Miras la escena, el paisaje, el jardín, a los tuyos y todo parece ser así para siempre…. pero tu sabes que es un espejismo. Lo sientes. Estás segura: está rondando. La muerte. Pero enseguida regresa lo cotidiano, los tenderos gritan o cantan sus reclamos.

Es día de mercado. Todos echamos de menos a Petra.

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Mohamed Chuckri


Un descubrimiento: el marroquí Mohamed Chuckri. Devoré entero su El pan a secas acunada por la suave lluvia de la mañana. Terminé de madrugada. O quizá él me engulló a mí, porque fui incapaz de dejarlo desde la página uno. Miento. Fue desde la solapa misma, al enterarme de su historia: pobre de solemnidad, aprendió a escribir y leer después de cumplir los veinte años. Su trilogía autobiográfica es un retrato magnífico de un tiempo y del paso hacia la edad adulta lleno de referencias sexuales y miseria y violencia y… Lo contaré en detalle en el blog África no es un país cuando termine la segunda hornada Tiempo de errores.

Todos en la editorial Cabaret Voltaire.