Máquinas mágicas


Máquinas mágicas. O no tanto. Trabajadas más bien. Muchas horas de pensamiento, acción, prueba y error. Como esta, llamada Melvin, de personalidad única, que puede ser descrita cual artefacto de Rube Goldberg, y en este sentido es bien interesante (y apasionante) consultar el término en esta página de la Wikipedia, donde alguien ha volcado su entusiasmo para que otros puedan pasarse horas y horas siguiendo la línea (cual bola en la imagen) de todo y todos los que se dedican (y dedicaron, empezando por el propio Goldberg, de vida intensa) a este arte grandioso de la mecánica absurda y sin finalidad alguna (¿arte al fin?). Hay concursos internacionales, reuniones, publicaciones… Reacciones en cadena, hasta el infinito y más allá… Una de ellas filmada aquí por los holandeses de HEYHEYHEY que también dan mucho de sííííí…