Carretera y… tabla


A todos los locos de los viajes y los deportes les pasará. Apetecible. Esta es la palabra mínima. O quizá sea nostalgia: “como para no echar de menos cualquier tiempo aventurero”, se dirán. Tiempo y carretera por delante… Un sueño. Y una oportunidad. Estas siete chicas cogieron sus tablas, una furgoneta roja, 15 días, 4300 kilómetros… El director Juan Rayos grabó e invirtió meses de trabajo posterior para editar lo vivido…  Y aquí esta: convertido en una película de cuatro capítulos, que se estrenará en noviembre. Documenta la travesía por España, retrata a las protagonistas y derrocha pasión por la modalidad en tabla, el longboard.

Se acaba de presentar el primer capítulo (debajo). Jacky, Valeria, Carlota y Gador reciben en Madrid a Maitane, que viene del País Vasco, a Marisa, de Miami y a Amanda, de Massachusetts. Juntas emprenden el viaje recorriendo 600 kilómetros hasta el Parque Natural del Cabo de Gata en Almería: “Parajes únicos de origen volcánico, un mar azul que rompe contra el tortuoso perfil del litoral levantino, el sol implacable de agosto y las carreteras secundarias que conducen a las pequeñas calas y pueblos de la costa mediterránea”. Cómo entre el asfalto de Madrid mismo, vaya.

Regresamos allí donde pertenecemos


 

Dos caras de un disco, la de la actriz  Kirsten Dunst y el poeta John Giorno para ilustrar, desde la juventud y la vejez, la experiencia o no, una canción, We All Go Back to Where We Belong, de R.E.M., un single que sale con su colección de grandes éxitos,  Part Lies, Part Heart, Part Truth, Part Garbarge: 1982-2011que a buen seguro se convertirá en otro, dado el anuncio reciente de disolución de la banda. Yo siento ya su ausencia. Pero con este título es como si se cerrara el círculo. Escucha. Y calla.

Pisadas en la nieve


CARTAS DE MARIE (16)

Querida Lola:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ha desembarcado el otoño con buenas noticias, algunos terrores en tu tierra se acaban. Te felicito. Aún hay demasiadas guerras y violencia que va y viene… en todo el mundo. Pero restar en la lista es para celebrarlo. Habrá que seguir peleando. No olvidar. Hacer balance cada poco. Balance, eso se hace mucho en este tiempo. Al asomar los primeros fríos, todos nosotros, nuestro forro interior, se nos vuelve un poco del revés; metemos la cabeza hacia dentro, como si una fuerza nos obligara al aletargamiento y/o la reflexión. ¡A repasar tu vida toca…! ¡Ay, se acerca el invierno! Otro. Otra vez la temperatura se adueñará del cuerpo y nos llenará de escalofríos: gorros, abrigos, pisadas en la nieve… La parafernalia del ambiente acercándose al cero. En el Norte, en París o Berlín me encanta. Lo disfruto mientras otros sufren de lo lindo. Cuando llega esta época, siempre recuerdo los días fríos de mi infancia: aceras desiertas, visillos de ganchillo que se descorren para observar el exterior ya, poco a poco, gélido; las hojas de los árboles saltando en volandas por las calles, hojas despistadas y viejas… Que son nuevas y distintas año tras año… Mi abuelo decía mirando hacia lo alto, hacia la copa de los árboles: “Ya han cumplido, han vivido, han triunfado”.

Y al recordarlo han volado hasta mi memoria unas palabras de Ralph Waldo Emerson. Un día se preguntó eso mismo que afirmaba el abuelo: ¿Qué es haber triunfado? Las he buscado con ahínco en la biblioteca. Me costó un rato, porque todas las estancias de mi casa son como una librería de viejo… puro caos. Para descubrir una novela hay que pasar antes por diez ensayos, un volumen de historia, otro de cuentos, algunos relatos de viajes… Buscar y buscar. Me apasiona, verdaderamente. Y me hace perder horas y horas, instantes de mi existencia limitada en las que debería estar dedicada a otros asuntos más urgentes. Siempre voy retrasada por eso: me entretengo con párrafos, personajes, aventuras, huellas dejadas por otros… Pero te lo digo sin rubor: yo soy feliz con eso… Consumiría mi vida entera leyendo historias ajenas en vez de construir la mía. O hasta mis siete vidas…  Y lo encontré, al fin, a Emerson, y refresqué lo que dice y ahora te envío:

¿Qué es haber triunfado?
“Reír mucho y a menudo;
merecer el respeto de la gente inteligente
y el afecto de los niños;
ganarte la aprobación de los críticos honestos
y soportar la traición de los falsos amigos;
apreciar la belleza;
encontrar lo mejor en los otros,
darte a los demás;
dejar el mundo un poco mejor de lo que lo has encontrado:
sea con un niño sano, con un jardín o con una mejora social;
haber jugado y reído con entusiasmo
y haber cantado con pasión;
saber que alguna vida ha respirado mejor
porque tú has vivido;
eso es haber triunfado”.

¿Crees que alguno de nosotros lo habrá conseguido?

Tuya siempre, Marie.

Compartiendo marido


Princesa de África se titulaba la película dirigida por Juan Laguna y animada con los dibujos de Raul Sánchez Muñoz (aquí su cuaderno de viaje). Era la historia de una mujer inmensa, bailarina de altura, Sonia Sampayo, que luego la hizo libro en la editorial Planeta.  Su vida, pasados los años, ha cambiado mucho. Pero esa es otra cuestión, que ella misma contará cuando quiera. Su experiencia y los detalles de su vida en ese momento, 2009, los contamos en un artículo en El País Semanal. Lo escribí en primera persona. Tantas dudas, tanta fuerza, tanto amor y tanta entrega sólo se podían entender de esta manera.

Yo, mi marido y sus otras mujeres

La madrileña Sonia Sampayo se convirtió en 1997 en la tercera esposa del senegalés Pap Ndiaye. Su historia se ha hecho película: ‘Princesa de África’. ¿Cómo una española llega a aceptar la poligamia? Ella misma lo cuenta.

“Un día se lo solté a mi madre: ‘Tengo novio, es negro, tiene dos esposas y me voy a casar con él’. Preferí contárselo de golpe. Yo, nacida en Madrid en 1973, no había cumplido los 23, no tenía padre y siempre había sido hija modelo. Ella me conocía; sabía que no era una cabeza loca, así que pensó: ‘Es el calentón del enamoramiento’. O quizá era por ayudarle, por los papeles… Pero no. Me casé a conciencia. Enseguida se lo presenté. Al principio no podía quererle, pero ahora le adora. ¡Es que conoces a Pap y te engancha! Los senegaleses son así. Con ese lenguaje de paz que poseen. Corría 1997. Fuimos al registro civil y ya. Soy bailarina de africano y oriental; doy clases en la escuela de Gloria Alba y en otras, y recuerdo que ese día de boda no hubo ni fiesta porque tenía actuación en Badajoz. Al volver, le llamé, porque era como: ‘¿Y qué hago ahora?, ¿adónde voy? Ya somos un matrimonio…’. Luego me casaron por el rito musulmán. Van los hombres, yo ni me enteré.

Mi marido, Pap Ndiaye, va a cumplir 43 años; es griot, la casta de los artistas y músicos, los trovadores, los jóvenes eternos; él es una persona ni de aquí ni de allá; un espíritu libre con un fortísimo lazo familiar. No habla bien español, a pesar de llevar tanto aquí; está por trabajo y, emocionalmente, por mí. Culpa mía. Nunca le obligué. Hasta en eso soy poco madre. No, no tenemos hijos. No quiero. Si quisiera, él sería feliz. Él se ve cubierto en lo paternal. Tiene seis con sus dos mujeres senegalesas, Kiné y Fama. La primera es de mi edad; Fama, más joven. Pap suele ir a Senegal una o dos veces al año. Pasa meses. Yo le acompaño. Me encanta Senegal, y Louga, su ciudad. La primera ocasión, ya casados, fue en 1999. Resultó muy duro para mí. Coincidió con el bautizo del primer hijo de Fama. Ella lo pasó fatal con mi boda; fue un mes después de la suya. Entre eso, el parto complicado y que yo llegaba… Pero yo me sentía aún peor. Me quedé ocho semanas. Ni bailar pude.

Porque si voy y bailo, como hago siempre ahora, lo demás se anula; para mí bailar es una necesidad física, me salva de la locura. Pap no se daba cuenta de nada. Ni se planteó que tuviera que ayudarme a adaptarme. Nada. Hizo su vida, y punto. Ellos son así… Ya me he acostumbrado. Y él ha aprendido. Hoy, si me ve cabizbaja, se acerca a socorrerme. Pero entonces no. Uf, no había nadie en quien confiar. A mi madre no la hacía partícipe… ¿para qué darle detalles? Hubo un momento en que tomé la decisión de no contar nada. La gente te juzga muy rápido. Me decían: ‘Loca, ¿dónde te metes?’. Amigos, familia… Una superprotección que no deseaba. En general, en nuestra cultura nos dejamos influir por los prejuicios. Si no estás casado, con hijos y coche, no triunfas. Yo veo más opciones.

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Otro Wall Street


Educ-acciones


Merendando


Muerte y resurrección



De todas las imágenes vistas ayer, me quedo con ésta como prueba del día que fue: ‘Muerte y Resurrección en Sol’, 12 de Octubre de 2011, cedida por Romina Peñate (Nelipsis), ese momento de simulación y silencio en que los cuerpos caen en masa y luego se levantan plenos de energía. Y de todo lo cantado, coreado y escrito, con este lema“Si los de abajo se mueven, los de arriba caen”.

Para Naomi Klein, periodista de la antiglobalización, participante de las pioneras protestas de Seattle en 1999 contra el poder financiero en un tiempo entonces rico, la frase en su discurso del 6 de octubre pasado ante los acampados en Wall Street fue “Me importas”.  “Todos sabemos, o al menos intuimos, que el mundo está de cabeza: actuamos como si no tuviera fin lo que en realidad es finito: los combustibles fósiles y el espacio en la atmósfera para absorber sus emisiones. Y actuamos como si hubiera estrictos e inamovibles límites a lo que abunda: los recursos financieros para construir el tipo de sociedad que necesitamos. La tarea de nuestro tiempo es darle la vuelta a esto: retar esta falsa escasez. Insistir en que tenemos los recursos como para construir una sociedad incluyente y decente, y al mismo tiempo respetar los verdaderos límites que la Tierra puede aguantar. El cambio climático implica que tenemos una fecha límite para hacerlo. Esta vez, nuestro movimiento no puede distraerse, dividirse, agotarse y ser borrado del mapa por los acontecimientos. Esta vez tenemos que triunfar. Y no hablo de regular los bancos e incrementar los impuestos a los ricos, aunque eso es importante. Me refiero a cambiar los valores subyacentes que gobiernan nuestra sociedad. Eso es difícil de acomodar en una sola demanda, amigable para los medios. Y también es difícil resolver cómo hacerlo. Pero, no por ser difícil se vuelve menos urgente”.

The Occupied Wall Street Journal, 6 de octubre 2011.

Rebobinando (5) I have a dream


Martin Luther King soñaba ya así hace casi medio siglo. Que grandes cosas hemos dejado de construir en ese tiempo…

Autoindignarse


CARTAS DE MARIE (15)

Querida Lola:

Cuando hoy salgas a la calle, piensa que estás pidiendo el cambio a otros… cuando éste debería empezar por ti. Piensa si quieres modificar tu modelo de vida, en verdad y hasta qué punto. Piensa que si tienes esta existencia, desarrollado y rica (a pesar de la crisis es rica: decir lo contrario es mentir) es porque a otros se les niega la posibilidad de crecer a apenas unos pocos kilómetros de aquí. Y cambiar eso con justicia implica renunciar a cosas que igual no has anotado en tu agenda, ni planeas anotar.

Ilustración de Bill Mayer, de http://www.billmayer.com

Piensa que está muy bien, al fin, reaccionar y echar la culpa a otros de lo mal que andan la política, la economía y tantas cosas, pero haz también autocrítica. Nada de esto habría pasado sin tu colaboración. Piensa en tus acciones u omisiones; en lo que significa cada uno de tus movimientos cotidianos. Nada es gratuito. Todo es global. Piensa que tienes tu casa o la de tus padres, tu coche, tu iPad, tu ropa, tus caprichos, usos y costumbres… mientras hay ciudadanos esclavizados para que tú disfrutes de productos baratos (mira lo que llevas encima y empieza a analizar). Piensa que te subes a tu coche molón y demandas y consumes un petróleo manchado con la penuria de otros en el Delta del Níger (un tanto por ciento de cada litro de allí procede); que bebes en una botella de plástico y dejarás basura a tus hijos durante mil años; que enchufas tu móvil y sus componentes se han robado de minas africanas y asiáticas con condiciones infrahumanas; que disfrutas comiéndote una hamburguesa o un atún, sembrado o pescado ilegalmente, que obligan al desplazamiento y la ruina a otros; que vistes ropa nada limpia; que la mayoría de multinacionales, creativas, tan modernas y apetecibles que te venden productos o tecnología novedosa, no cumplen la legislación de derechos humanos allí donde consiguen las materias primas; que aceptas condiciones laborales precarias y creas un precedente que afectará a tus contemporáneos; y que tú misma despreciabas hace nada, por desgreñados y pesados, a muchos de los que ahora van contigo a la calle y llevan años en esto de al indignación.

En fin… ¡tampoco se trata de amargarse por todo, me dirás, bastante tengo ya con lo mío mientras se acerca esa tercera revolución que está por llegar, según nos cuenta Jeremy Rifkin en su nuevo libro! Y sí, tienes razón. También hay que disfrutar la vida, relax, tranquilidad…

Pero hay dos varas de medir, te digo (te dije ya en otra carta). Y tú estás bien cómoda en la primera, aspirando a prosperar como el que más, o pidiendo para ti derechos, mientras los de otros, en realidad, te resbalan: los muertos de hambre, los explotados y esclavos, los niños, las mujeres desfavorecidas, los ancianos… Esos como lema molan, pero, ¡ay deben ir bien vestidos, ser guapos y cachas, estar a la última, no quejarse demasiado que la pobreza no tiene glamour! Y que no me toquen un euro de lo mío, que por muy progre que sea… una cosa es protestar y otra el bolsillo. Sólo tienes que poner la oreja para oírlo en boca de gente que te sorprendería, muy modernos y cool, te lo aseguro. El virus yo-yo, así lo llama una vecina, está muy extendido.

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Lecturas (2) “Tenés que ayudarme”


“Yo escribía muy poco. Algunos poemas. Algunos cuentos. Era muy perezoso para escribir. Más tarde aprendí una cosa, que siempre les comento a los jóvenes que me hacen preguntas sobre la escritura: en mi opinión, los más difícil del oficio de escritor es el esfuerzo que hay que hacer para poner las manos en la masa; para pasarse el tiempo garabateando palabras. La gran alegría viene con la inspiración, la idea, las ganas de escribir un texto sobro esto o aquello. Pero, después, el acto de escribir exige una cantidad enorme de tiempo, es fastidioso; a veces hay un pequeño destello, una pequeña alegría, pero la mayor parte del tiempo implica pasar horas intentando decir de la manera más precisa, más clara, sin que sea un cliché, “la marquesa salió a las cinco”. ¡De eso se trata! Hacer que un personaje entre en una pieza y se siente a la mesa: puede llevar días expresar eso con precisión. Y puede resultar un tedio mortal… Lo que imagino nunca se parece a lo que termino poniendo sobre el papel. ¡Nunca! Katherine Mansfield lo dice muy bien en su diario. Habla exactamente de eso. Cuenta cómo tiene una idea absolutamente formidable para un cuento y se pone a escribirlo. Después lo termina, está bien hecho, pero no es formidable, es algo muerto, no tiene el brillo que esperaba. Me cansaba muy rápido de escribir. Creía que bastaba con poner la idea sobre la página para tener un texto valioso.

'Aufmacher', de la francesa Sabrina Tibourtine, en http://www.eine-der-guten.de/

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Hombres con sombrero


Se cumplen 50 años del nacimiento de los Ampelmännchen, los hombrecitos con sombrero de los semáforos de Berlín Este (antaño República Democrática Alemana) que de por sí tienen una historia peculiar y arrasan desde hace dos lustros como símbolo de la capital alemana entera. Las figuras en los pasos de peatones varían según país, ciudad y tradición. Hay quien los pone en pareja o les da volumen corporal o movimiento o hasta les pone bastones… Elementos iconográficos de nuestra vida cotidiana y urbana. He aquí un vídeo sobre su historia y un recorrido sobre los distintos modelos que hace Der Spiegel en un artículo titulado Hombres con sombrero.

No somos payasos


Campaña contra la explotación animal

El trasero como gancho


He aquí un modo común y corriente de hacer todo tipo de promoción turística, comercial y/o personal (que las engloba a todas). Enseñar palmito espectacular y convertir un objeto o lugar en deseado y cool ipso facto es todo uno. Así, cualquier mortal sabe que chicas y chicos esculturales dan brillo y esplendor en un momento dado a las playas, restaurantes, discotecas, museos y hasta ciudades monumentales, ampliando lo sociocultural hasta el infinito (de lo sexual) y más allá. Un buen gancho el cuerpo. Y de todo él, el culo no tiene igual. Por esta y otras razones, los de la marca surfera Reef, que se dedican al gremio desde hace un cuarto de siglo, y algo saben del tirón de la anatomía (con o apenas sin bikini o bañador), de playas exóticas, olas revoltosas e imaginación y emoción del que contempla venir la ola, se han hecho desde 2010 un hueco en el apartado calendarios eróticos de este mundo (allí donde el de Pirelli ocupa el trono en todos los sentidos y sin discusión: en el próximo, ya en capilla, Kate Moss aparece en cueros). Un género ya de la fotografía palmito-testimonial. El proyecto del Calendario Miss Reef, durará cinco años, con rodajes en cinco países de América Latina. Llevan ya tres. El primero se dedicó al Norte de Brasil. Y este que cuelgo abajo fue el vídeo promocional del 2011 que corre, que tiene como escenario un Panamá muy resbaladizo y carnal.

El adelanto del 2012 se acaba de presentar en vídeo (arriba) bajo el mismo esquema: chicas de cuerpo y, sobre todo, culo perfecto, paisajes limpios y exóticos, mucha agua, mucho tejido natural, mucha sugerencia, ambiente gustoso y… ganas de volar hasta allí para comprobar en vivo y en directo que eso que se ve es la pura verdad… (que va a ser que no, ya lo sabemos… pero ¡qué mas da!). La modelo peruana Vanessa Tello es protagonista (la misma que abrió línea de lencería en agosto bajo la marca Ser al grito de: “Me siento sensual e inocente a la vez”) junto a Betzaida Herrera (Miss Reef Hawaiian 2010), la norteamericana Michal Pierce (Miss Reef ECSC 2010) y la puertorriqueña Cristal. Todas ellas han grabado esta vez en Puerto Rico, fotografiadas por Nicholas Routzen y Emiliano Gatica, en una producción de Ryan Moss (experto en películas de surf, aunque las tablas aquí, o no las vemos o no las recordamos). Las localizaciones paradisíacas son excusa perfecta (paisajes de Isabela, Aguadilla, Rincón, Isla Palomino, playa Flamenco, en Culebra; el salto de la Leche, en San Sebastián o las cuevas de La Ventana, en Arecibo, entre otros…) para mostrar el trasero destacable de estas mujeres latinas que, como se ve, están encantadas de haberse conocido (y no disimulemos, nosotros también a ellas, ya sea por envidia o por deseo). Un total de 52 páginas conforman este calendario 2012. Los escenarios (y lo demás) para los dos próximos años se andan buscando ya.

Mi ordenador personal


vía thisitnthappines

El señor de la foto, Steve Jobs, de cuya mente brotó el desarrollo de mi ordenador, del tuyo y el tuyo y el tuyo… ha muerto.  Entre otras muchas cosas, a mí y a ti y a ti nos dio este consejo: “Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de otros. No te dejes atrapar por el dogma, por lo establecido – lo cual significa vivir según los patrones o resultados del pensamiento de otras personas. No dejes que el ruido de otras opiniones ahogue tu propia voz. Y lo más importante, ten el coraje de seguir tu corazón e intuición, porque, de alguna manera, ya sabes lo que realmente quieres llegar a ser. Todo lo demás es secundario”. Habla, di, crea, inventa, pues, hoy. Mañana será demasiado tarde ya.