Tocados y… ¿hundidos?


Mujeres de arte


Hermoso recorrido bajo la música de Bach (Sarabande, de la Suite for Solo Cello No. 1 in G Major, BWV 1007, interpretada por Yo-Yo Ma) y con lista de cuadros que aparecen, aquí.

El vídeo es de Philip Scott Johnson, titulado: 500 Years of Female Portraits in Western Art.

¿El mayor y más reciente naufragio civil?… Le Joola, en Senegal, en 2002


Ahora que se conmemora el centenario del hundimiento del Titanic (abril de 1912), corren por tierra, mar y aire las imágenes impresionantes y sorprendentes de otro trasatlántico, el Costa Concordia, cargado de turistas en crucero, que ya se ha hecho famoso por encallar sin explicación razonable en una isla italiana y minúscula causando cinco muertos y medio centenar de heridos (de momento). Y todos los titulares hacen triste balance… Se lee y se oye repetidamente hablar una y otra vez del Titanic como el naufragio “con el mayor número de víctimas de la Historia” o “el mayor naufragio de la Historia”… Fueron 1622 las personas desaparecidas. Y no es exactamente así.  Quizá unos y otros se refieran en sus crónicas a barcos del mundo angloamericano desarrollado o concluyan tal cosa basándose en otros aspectos. Porque la mayor catástrofe marítima civil del mundo en tiempos de paz (en guerra fue el Wilhelm Gustloff, en 1945, con casi diez mil pasajeros) ocurrió en 1987 en Filipinas (el MV Doña Paz, unas 4.000 personas) y la segunda hace justo este año también una década la protagonizó Le Joola, un barco de pasajeros de propiedad pública que hacía el trayecto habitual desde Dakar hasta Ziguinchor, en la región de Casamance, en Senegal.  Sucedió en septiembre de 2002 en las costas de Gambia y dejó un reguero de 1.953 muertos en el agua. Sólo 63 personas sobrevivieron al desastre ocurrido, al parecer, por el exceso de pasaje: el transbordador sólo tenía permitida una cuarta parte del que en realidad transportaba habitualmente. Y muchos perecieron por la tardanza en recibir asistencia: la ayuda de la Marina senegalesa llegó 19 horas después de la catástrofe.

Fue una conmoción para la capital del país, de donde parte este transporte con regularidad, debido además al gran trasiego de estudiantes universitarios desde Casamance. Hubo víctimas de once nacionalidades distintas, entre ellas, una treintena de Francia, Bélgica o España. La lista de desaparecidos no se pudo establecer hasta mucho después, ya que, entre otras razones, los niños no estaban incluidos. 

Asociaciones de víctimas  (como el CCFV-Joola, Collectif de Coordination des Familles des Victimes du Joola) se crearon a continuación para pedir investigaciones adecuadas, la recuperación del barco, el juicio a los culpables, el cobro de  indemnizaciones, un censo de víctimas y un memorial etcétera…  Algunas se han conseguido con el tiempo, pero otras cuestiones que aún hoy están pendientes.  Homicidio involuntario y falta de asistencia son los cargos que se siguieron en un tribunal francés contra altos cargos del Gobierno, la Marina y la empresa naval. El barco se encuentra hundido a 20 kilómetros de la costa, a 19 metros de profundidad.  Ni la mayoría de los cuerpos ni las pertenencias fueron rescatados. Triste estadística. Triste récord. En septiembre de 2011 se presentó un documental conmemorativo y contra la impunidad de los culpables, de Papa Moctar Sélane.

Rehabilitaciones (1) Treinta años más de vida


CARTAS DE MARIE (18)

Querida Lola:

Hace tanto que no (te) escribo que creo que ya no sé hacerlo. Hace tanto, que he perdido la costumbre de juntar las letras y atender a su significado. Sigo sin poder moverme mucho tras el accidente, así que estoy condenada a observar el mundo pasar ante mí; a ver la televisión con asombro (de tan mala); a contemplar a los otros y sus problemas como desde muy arriba; a mirar por la ventana del hospital y desmenuzar el paso de las horas y los días a través de los hilos de nubes que la cruzan.

Hace tanto que no escribo, que todo lo que te podría contar se amontona en los dedos al pulsar la teclas. Pones POLÍTICA y brota un barullo de voces, de quejas, de espanto, indignación, disgusto último tormentoso y muy gris… Pones ECONOMÍA y corren ríos de dinero esfumado en manos de usureros; el euro en forma de ser menospreciado aparece abatido, agobiado de miedo…. Y si escribes Europa, este nuestro mundo revestido de derechos sociales de muchas décadas se me aparece con rostros de líderes que me resultan ya ajenos, como extranjeros llegados de repente a mi pequeña tierra. Así de aislada me siento. Sarkozy es mi preferido, lo sabes. Y ese baile a dos con Merkel, me encandila. La lucha de poder entre los poderosos. Dime, ¿es verdad que Sarko amenaza con hacer realidad el pago de las transacciones financieras? ¿Es posible que Francia dé la campanada de algo que al fin huela a revolución? Ay, sueño a ratos. Pero no me dura.

Tatsuro Kiuchi, vía Yeaiknow

No me consigo concentrar en nada. Y sé que si pudiera escribir FAMILIA o AMIGOS o seres queridos todos aparecerían como colocados con chinchetas en los mapas, dispersos: unos aquí, otros allá… En ese panel geográfico extenso que es el mundo, me veo haciendo recorridos de un lado a otro, con flechitas, como en esas escenas viajeras de las películas del cine antaño. Me veo yendo a visitarlos a todos: unos en EE UU, asistiendo a sus propias penurias, que no son pocas y se hacen universales; los otros, de viaje por El Cairo, oteando el horizonte de un cambio que está por ver y por venir, muy caliente veo yo ese rinconcito del mundo, la chispa de Israel siempre a mano; aquel pariente, regresando de India cargado de telas y espantado de superpoblación; aquel otro, de crucero de luna de miel por el Mediterráneo; tú en una España, que se desmorona por tierra, mar y aire…

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Flotando en el aire de Viena


Gracias a Werner Boote, muchos habitantes de Viena han tenido un inicio de año bien distinto: flotando en el aire al ritmo de la música lo empezaron. Gracias a él y a su película: ese retrato de Viena, sus rincones y gentes, con mucho aire y mucha música, que se emitió durante la pausa del tradicional Concierto de Año Nuevo interpretado por la Filarmónica de y desde tal ciudad. Y esto es sorprendente, teniendo en cuenta que a este realizador le va más el lirismo digamos crítico. Basta decir que filmó el documental Plastic Planet, impactante para mí y para todo el que lo ve. Aún no ha sido estrenado en España para desgracias de los consumidores todos. Una vez visto, tu relación con ese material llamado plástico no volverá a ser ya nunca más la misma. En El País Semanal hicimos un reportaje al respecto: Plastificados. que daba mucho que pensar. Boote afirma que la idea de la gente flotando en el aire y movidos por el espíritu de la música la tuvo por culpa del pintor René Magritte que imaginó el mundo de este modo en su cuadro titulado Golconde. Ojalá fuera cierto.

Bellas Artes


Poemas de Goethe. Por Meral Arifi, estudiante de diseño en Macedonia.