Archivo de la categoría: Diario

Diario

Nos gusta caminar


10-caliz-sierra leona

La fotografía es de Álfredo Cáliz y está tomada en Sierra Leona, durante el segundo viaje que hicimos juntos a este país. Ahora él se encuentra de nuevo por África. Esta vez sin mí. Y lo siento tanto. De él hablé hace no mucho en el blog África No Es Un País cuando presentó un vídeo autobiográfico para un proyecto que tenía entre manos. Lo tituló Me gusta caminar. Hoy lo he recordado. Lo pego aquí.

Las vidas que vivimos (3)


Desde que desapareció Petra, la vida ya no ha vuelto a ser la misma. Sigue adelante, sí. Pero distinta. Hay como un agujero, un silencio, un aire que pasa y nos detiene a todos en medio de una conversación. Hay una ausencia presente. Quien tenga muertos queridos y cercanos sabrá a qué me refiero si digo que algunos muertos permanecen muy vivos por mucho tiempo… A veces, siempre. Que algunos muertos son eternos.

Las otras hablan entre sí de sus cosas. Yo las escucho en silencio mientras ordeno los libros en el pequeño mostrador que me he inventado con telas de colores. Mientras coloco bien delante un viejo ejemplar de Alice Munro muy subrayado, que encontré en castellano en uno de los mercadillos de Berlín, las oigo comentar cosas cotidianas, insignificantes. Y siento como el frío del recuerdo y la falta del otro se acopla primero en mis pensamientos y luego se cuela en mi cuerpo, en mis huesos, aunque sea aún verano. Siento la muerte cerca. Todos la sentimos, pero preferimos no verla. Es como una tristeza subterránea, un ahogo en un momento dado, entre palabra y palabra… Miras la escena, el paisaje, el jardín, a los tuyos y todo parece ser así para siempre…. pero tu sabes que es un espejismo. Lo sientes. Estás segura: está rondando. La muerte. Pero enseguida regresa lo cotidiano, los tenderos gritan o cantan sus reclamos.

Es día de mercado. Todos echamos de menos a Petra.

Seguir leyendo Las vidas que vivimos (3)

Mohamed Chuckri


Un descubrimiento: el marroquí Mohamed Chuckri. Devoré entero su El pan a secas acunada por la suave lluvia de la mañana. Terminé de madrugada. O quizá él me engulló a mí, porque fui incapaz de dejarlo desde la página uno. Miento. Fue desde la solapa misma, al enterarme de su historia: pobre de solemnidad, aprendió a escribir y leer después de cumplir los veinte años. Su trilogía autobiográfica es un retrato magnífico de un tiempo y del paso hacia la edad adulta lleno de referencias sexuales y miseria y violencia y… Lo contaré en detalle en el blog África no es un país cuando termine la segunda hornada Tiempo de errores.

Todos en la editorial Cabaret Voltaire.

355. Enganchados


Me llega, lo veo y… es muy cierto lo que cuenta. Pero me queda una duda: ¿cómo estaríamos viendo este vídeo si no fuera a través de esas mismas tabletas, ordenadores y/o teléfonos que nos enganchan y atontan?

Compartir


Que las emociones son contagiosas. Eso es lo que parecen demostrar numerosos estudios científicos (November issue Computers in Human Behavior) dedicados a analizar nuestra conducta en computadores y redes y a descubrir qué es lo que compartimos con otros y por qué. Y lo viral se nutre de eso: de apelar a nuestros sentimientos mayores, dicen. Grande, ¿no? Y sorprendente. ¡Como si acabáramos de nacer y las grandes obras de la literatura, la música o el arte, basadas precisamente en eso, no hubieran existido nunca a efectos de la historia de la Humanidad! Quizá por eso, el vídeo del gatito de arriba lleva 42 millones de visitas. Quizá para entenderlo haya que leerse el libro Contagious: Why Things Catch On, de Jonah Berger, quien analizó 7,000 artículos del New York Times tras la clave de por qué unos artículos se comparten más que otros. Emocionada estoy, por eso os lo cuento aquí.

 

En el metro


http://www.fastcodesign.com/3023869/completely-adorable-posters-about-manners-from-the-tokyo-metro?partner=rss#1

Así somos


Proyecto de 100people.org para visualizar cómo somos. Un retrato de uno mismo y sus 99 vecinos si el mundo tuviera sólo cien habitantes.

IftheWorldwere100People_5159bde6b604c_w1500

La mujer objeto


En mi cuenta de Twitter repliqué el otro día un mensaje de Leticia Dolera, a la que conocí personalmente hace poco  en la clausura de AlCine (de la que hablé ayer aquí mismo).

lola huete machado ‏@missylolahuetem1 ene

Eso “@LeticiaDolera: Deseo para 2014: que se dignifique la imagen de las mujeres en los medios http://www.youtube.com/watch?v=NswJ4kO9uHc …

Pedía ella, con otras palabras, que el nuevo año suponga el fin del abuso de la imagen de la mujer usado como si fuera un traje para todo: si hay que vender un coche, chica medio desnuda; perfumes, todas a punto de irse a la cama contigo; bombones, completamente entregadas al hombre de turno; viajes, ellas en biquini dispuestas a correrse la gran juerga y etcétera.

Así que yo también lo espero. Aunque la fina y peligrosa línea de lo políticamente correcto me parece también de una pesadez extrema y otra forma de dominación. Mi apuesta: sentido común, respeto y luego… adelante con los placeres de esta vida.

En el festival de cortos


El pasado 15 de noviembre tuve el honor de escribir el guión y dirigir la gala de clausura de un festival de cortos (Alcine 43, en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares) que sigo muy de cerca desde la adolescencia (y entonces significó mucho para mí, me enseñó muchos mundos).  En la tarea me acompañó mi colega Natalia Marcos, experta en redes y bloguera del Quinta Temporada. Y decidimos invitar a un buen puñado de verdaderas personalidades para la entrega de los casi treinta premios. El montaje y escenografía fue tarea de Armando Benito; Suso 33 nos dibujó su mundo en directo; Sergio Rojas Korazón Crudo lo rapeó con la pasión que le caracteriza y Dj Kaution le colocó a todo la música adecuada mientras por el escenario deambulaban a sus anchas la actriz Leticia Dolera, el periodista Jesús Ruiz Mantilla, la realizadora Chus Gutiérrez, la actriz Ana Rujas, el bloguero y hombre orquesta David Navarro, la periodista y portera de día Luz Sánchez Mellado, el cómico Ignatius Farray…. Todos dando buenas noticias.  Me divertí como nunca. Y le agradezco al director del festival, Luis M. González, el detalle de acordarse de mí.

Le doy las gracias también al autor de este vídeo, Pedro Enrique, con las fotos de Pilar Navío, porque… yo no vi nada de nada. Lo viví entre bambalinas y atacada. Debo confesarlo ya: en la prueba general de las siete de la tarde nada funcionó, nada salió como debía… Pero luego, a las ocho, en el momento justo, gran parte se recolocó y fluyó… Y fue mágico.

—————————–

El Premio Comunidad de Madrid de Alcine2013 fue para “Pulse” de Álvaro Giménez Sarmiento. “Sé villana. La Sevilla del diablo” y “Rogalik”, primer premio en el Certamen Nacional y en el Europeo, respectivamente. Cuatro cintas resultaron galardonadas doblemente: “Sé villana…”‘, “Pulse”, “Canis” y “Theboywhoneverwent ice skating”.  

 

El cuerpo por la mitad


La columna rota, 1944. Frida Kahlo
La columna rota, óleo sobre lienzo, 1944. Frida Kahlo

Una gran amiga está ingresada en el hospital desde el mismo 31 de diciembre.

El 2013 acabó aún peor de lo que había comenzado, decía, con la gran ola del pasado arrasando a su paso esa playa interior que es el sosiego. Al acabar el año se le rompió por la mitad el cuerpo; a ella, que de cuerpos sabe más que muchos. La imaginé durante horas quebrada de huesos. Muy quieta en una cama; ella, que es experta en movimientos. La sentí con dolor brotando de sus miembros, esa presencia inesperada que puede convertirte la vida en un tormento; ese instante en que lo físico deja de ser arte y se hace losa.

El 13 nunca fue un número fiable, ya sabíamos. Pero con el 14 todo va a cambiar, le digo. Además -ella también lo intuye- las cosas no suceden porque sí; todo tiene una razón de ser, está en una suerte de programa. ¿Tomar distancia, quizá? Se verá con el tiempo. “La operación salió bien. Estoy como Frida Kahlo. Un corsé y… a correr”, escribió en un mensaje hoy. “Menos mal, menos mal, menos mal…”, le respondió un coro de teléfonos.

Ojalá sea sólo otro episodio más entre los muchos que nos quedan por recorrer y contar.

Esa ‘rica’ sopa de aleta de tiburón


¿Quieres saber cómo se prepara una deliciosa sopa de aleta de tiburón? Aquí el afamado y borde chef escocés Gordon Ramsay te lo enseña. Basta contemplar este vídeo de 15 minutos en el que cuenta (puesto que él es multiformato) su aparente ‘primera vez’ con la sopa en cuestión y aprenderás para siempre jamás la receta. Si no entiendes inglés, no importa. Las imágenes bastan (en Costa Rica le rociaron con gasolina y todo, tal fue su celo cocinero), ¡las recordarás todas cuando estés chupando con gusto la cuchara! Ah, y no te apures, el ingrediente principal se vende en todo el mundo (aún allí donde es ilegal), en cualquier esquina o restaurante asiático cercano a casa. Simplemente, tú pide, y se te dará. ¿Quizá también en alguno de los (ya 11) restaurantes londinenses de Ramsay? Habrá que ir a comprobarlo, aunque si se entera de esto lo mismo me tira una silla en la cara al poner un pie dentro. En cualquier caso, para elaboración complementaria y otros ‘toques personales’ basta ojear Treehugger o Planetgreen ou Oceana, o ver el documental Sharkwater, por ejemplo; hay mucho dato y mucho lugar donde informarse sobre esta ‘delicatessen’ tan apreciada (y de propiedades cuasimísticas para algunos) que se consigue con esfuerzo, no crean, tiburón a tiburón, hasta conseguir acabar ya con el 90% del terrible depredador en los mares de este mundo. Un alivio. ¡Así Spielberg tendrá que buscarse otro bichito, pero esta vez de ciencia ficción, para meternos miedo!

Día Internacional del Abrazo


Por varios motivos de peso, declaro por/para mi misma el día de hoy, Día Internacional del Abrazo. Una jornada entera por delante para achuchar y dejarse achuchar por conocidos y extraños, mujeres y hombres, niños y ancianos, gente de todo género, origen y condición… Nada de esos gestos siesos, besos diplomáticos o apretones lánguidos de manos tan habituales. No. Hoy se trata de acercarse al contrario, agarrarse y apretarse bien apretado al cuerpo de otros/as como signo de amistad y afecto y… deseo de cambio. ¿Qué sucedería? Ah, lo ignoro. ¿Nos iría todo a todos un poco mejor? Quizá. Seguramente. Esto quiso saber nuestra ya conocida Michelle Chmielewski, la misma que un día nos enseñó a hablar francés con una simple palabra (putain, putain). Siendo mujer de acción como es ella, un buen día frío de este año, antes de caer en las garras de la melancolía, se puso manos a la obra y salió al exterior cargada con su arma secreta. Su intuición le decía que ese era el método, la solución definitiva para convertir a Francia en perfecta y acabar con esas caras de perro (“serial killers”, los llama) que se encuentra en el metro parisiense cada día. Un método antiviolencia en un gesto. Así que se ofreció a ser abrazada por todo aquel que se cruzara en su camino por las calles de París. Y esto fue lo que le sucedió entonces a Michelle, la norteamericana amante de las pequeñas cosas, convertida en estrella emergente gracias al modo, tan personal, de contar sus impresiones (muchas y sentidas) sobre Francia y los franceses. ¡Qué gustazo! Hugs, hugs… abrazos en Red desde aquí, para dárselo a otro y a otra y a otros… (ah, pero abstenerse de palmaditas en la espalda, please, uff… qué hipócritas ellas, las odio).

Caídos el 11/9/01


Un instante apenas. El quiebro del espacio y el tiempo. La gran decisión (la última) de sus vidas. La desesperación, el horror, el impacto. Caídos sin querer de una nueva guerra. Un ataque directo al corazón. Nueva York hace diez años ahora. Miles de vidas y tantos efectos colaterales… Tantos recuerdos. Como los de la escritora Amalie Flynn que vivía junto a la torres y ha creado un blog para aventarlos durante un año en verso. El día uno escribe: “I was there on 9/11 On 9/11 I was there”. El día 360: “Because that was the question,/ In the days that followed, as I/ Walked around that city, seeing/ The signs posted everywhere,/ With pictures of smiling faces,/ Of the people lost, lost in the rubble,/ Covered by metal and dust and other/ Bodies, the question of whether or not/ They were still alive·. 

O las imágenes icónicas del fotógrafo de AP Richard Drew (9:41:15 de la mañana del 11 de septiembre de 2001) y David Surowiecki. Patrimonio ya y metáfora siempre de este mundo.

La lavadora


No nos quejemos más de lo debido. Y actuemos. Es el mensaje. A pesar de lo mal que va todo en el mundo, hay que pararse a pensar un instante y poner la situación actual en su contexto adecuado. Lo dice Hans Rosling. Como lo dicen tantos otros. Pero él, además, lo demuestra. O nos lo muestra en esta charla de hace unos meses en TED que he descubierto con gusto entre ese archivo caótico de las muchas y muy interesantes cosas que me envían cada semana. Y nos enseña Rosling, de paso, la evolución de la Humanidad, su historia presente explicada a través del pasado y hasta con avance incluido de lo que será o seremos en el futuro. Todo ello, con sencillez pasmosa. El cofundador de Gapminder (junto a otros miembros de su familia) lo explica con la ayuda de un electrodoméstico, un invento, cargado de estadísticas y datos que lavan y aclaran esas valiosas prendas de ropa que son nuestras vidas.  ¿Ha ido el mundo a mejor? Claro que sí. ¿Para cuantos? Para muchos. ¿Cómo evolucionará en el futuro? Depende de las vueltas que dé la lavadora, viene a decir. Si se queda parada, malo.

http://ted.com/talks/view/id/1101

Y aquí algo más: descripción de la historia de 200 países durante 200 años usando 120.000 cifras. Un vídeo breve que es parte de la película de una hora de duración titulada The Joy of Stats, algo así como el gozo de los números, las clasificaciones, las tablas, las categorías, los porcentajes, todo ese universo matemático que nos rodea y habla de nosotros mejor que nada. En ella nos cuentan que las estadísticas no sólo no son aburridas, sino que puedes pasarlo en grande fisgando aquí y allá entre las tablas y los números porque…. ellos hablan de lo que les sucede las personas. A ti y a mí. A todos. Y porque son un bien público que deberíamos estudiar y usar más y mejor. Algo más: me lo pasan en comentario y lo añado porque merece la pena para saber más sobre este hombre genial:  todo Rosling y su humanismo cuantitativo en el blog de Alberto Cairo, Periodismo con Futuro, en El País.

Rebobinando (3) Losing my religion


No digo más. Losing my religion. REM, 1991. Lo tenía en la sección almacén del blog para colgarlo en cualquier momento. Y ahora que estamos en Madrid de visita papal, lo ofrezco como sugerencia para ser escuchado al terminar la misa (cualquier misa ceremonial de cualquier tipo, confesión o moda). Un colofón adecuado para recordar que la crisis (personal, económica, de confianza, de autoestima, religiosa…) puede llegar en cualquier momento y sin avisar. No es que la expresión del título tuviera sentido religioso alguno para los autores (que con esta canción subieron al cielo de la popularidad del que ya nunca más han descendido porque allí se debe vivir bien) pero aún así, muchos se la dan… El desengaño es lo que tiene, que es pegadizo. Además, añado aquí esta página que contiene la lista de las cien mejores canciones de los noventa.  Una recopilación muy trabajada por alguien que se hace llamar mce79/desorden en la Red y que se despidió con dolor en enero de este año, no sabemos bien por qué. Perdería la paciencia, tal vez (y tuvo miedo de perder la compostura, que al parecer es lo que significa la expresión del título en Estados Unidos). Un himno en cualquier caso, de esos que se cantan en masa y con fervor.

That’s me in the corner/That’s me in the spotlight/Losing my religion…